martes, 3 de noviembre de 2015


Argelino de nacimiento, Francés por convicción. Conquistador empedernido. Camus explora en su "Mito de Sísifo" las condiciones que posibilitan la felicidad del hombre y cómo llegar a ella por medio del mundo de lo posible, de la experiencia y de la existencia en el cotidiano, en los escenarios compuestos a diario por los actores en el teatro del mundo.

 “Oh, alma mía, no aspires a la vida inmortal, pero agota el campo de lo posible.” Píndaro. III Pítica.
De este modo abre su escrito, antesala de la complejidad,pero a la vez de la simplicidad de lo que tratará, que entre todos los temas posibilita los demás, esa pregunta, la pregunta filosófica, según el, por excelencia:

"No hay más que un problema filosófico verdaderamente serio: el suicidio. Juzgar si la vida vale o no vale la pena de vivirla es responder a la pregunta fundamental de la filosofía. Las demás, si el mundo tiene tres dimensiones, si el espíritu tiene nueve o doce categorías, vienen a continuación. Se trata de juegos; primeramente hay que responder. Y si es cierto, como pretende Nietzsche, que un filósofo, para ser estimable, debe predicar con el ejemplo, se advierte la importancia de esa respuesta, puesto que va a preceder al gesto definitivo. Se trata de evidencias perceptibles para el corazón, pero que se debe profundizar a fin de hacerlas claras para el espíritu."
 
Su trabajo quedará inconcluso, al morir cotidianamente, como mueren tantos, en un accidente de tránsito.
 

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