martes, 3 de noviembre de 2015

Condenado por la Santa Inquisición como "Hereje pertinaz en impenitente" luego de permanecer ocho años en la indigencia de las mazmorras del Santo Oficio, Giordano Bruno ha sido denominado por muchos como el "Mártir de la Ciencia Moderna", mote que hay muchas razones para creer que rechazaría, dada su condición de Hierofante de los ritos antiguos y las doctrinas secretas de los sabios, inmortalizada bajo sistemas de memoria artificial que difícilmente el hombre moderno podría replicar, por su lastimosa dependencia a los aparatos electrónicos.
El universo se abrió ante sus ojos, y las esferas fijas se volvieron sólo puntos de apoyo para impulsarse al infinito...
 
Hombre sin necesidad de ninguna defensa, pues el tiempo reivindica las intuiciones que se tornan verdaderas...

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